Onda Cohete

[i] Publicidad »

Enviar a un amigo

DePara

CAPTCHA
Por favor, haz esta operación para comprobar que no eres spam:
Image CAPTCHA
Copy the characters (respecting upper/lower case) from the image.

Enviado desde Onda Cohete

De da Silva a Berlusconi, de Soros a Buffett o del casino estadounidense al crack crunch

OC - 13/10/2008

Son ya varios los líderes internacionales, sustancialmente posicionados a la izquierda, los que culpan de la crisis financiera global (del crack crunch) al casino estadounidense. Así se han pronunciado recientemente desde Mario Soares hasta Lula da Silva. En el otro bando, los situados a la derecha, incluso hay voces como la de Berlusconi que, tras meter la pata con la idea del cierre de las bolsas, ha apoyado incluso la intervención en bancos. Soares y da Silva tienen mucha razón al hablar del concepto de casino estadounidense. De hecho, las teorías financieras liberales e irracionales de Estados Unidos guardan muchos secretos del porqué de la crisis y de su magnitud.

 

Más noticias Onda Cohete --- ¿El dinero de los ahorradores se ha esfumado? Es posible

Una filosofía que, muy menguada, estaba siendo importada por el sistema europeo y, más a la zaga, el español. Por tirar de lo que nos pilla más cerca, hace poco más de un año que se regularon en nuestro país los hedge funds o fondos de inversión libre, este tipo de modus operandi ha movido en los últimos meses las cotizaciones de las materias primas al alza, entre ellas el petróleo, y se ha convertido en una fuerza especuladora empujada por los que huían de una renta variable que ya no ofrecía grandes revalorizaciones. Admito que la apreciación es simplista, pero entiendo que esta herramienta junto a otras como los warrants, futuros u opciones, han servido para promover la especulación. Una palabra casi malsonante que a muchos les agrada monopolizar y que usan como la definición de su trabajo diario. Entiendo que la especulación no es mala en sí, pero puede provocar efectos muy perniciosos en la economía real y ejemplos no faltan (Soros y la libra, Terra, Astroc...), la dimensión del golpe depende del ámbito geográfico y hoy, ya saben, está de moda lo global. Por cierto, hasta Soros dice cosas como que “ha llegado el momento de pagar las cuentas y de repensar todo el sistema financiero". Insisto que el desajuste radica en las teorías financieras liberales e irracionales (fundamentalistas, según Soros) que abominan de las reglas.

¿Se imaginan un casino sin normas? El empresario que se dedica al azar no hace el memo y consigue su beneficio económico. En la vida real el casino de la bolsa ha estallado por culpa del regulador, un administrador que dependiendo del país posee más o menos fuerza, aunque en 2007 lo que se estrenó fue la globalización de veras con toda su crudeza. Sintiéndolo mucho por los compradores de títulos de Terra o Astroc, quiero poner el siguiente ejemplo: ¿Se imaginan que los bancos más importantes del mundo hubieran invertido el XX% de su liquidez en acciones de Terra o Astroc? ¿Se imaginan cómo quedarían sus balances tras el desplome de las cotizaciones? Éste es el efecto pernicioso de la especulación, más aún en la era global.

La segunda parte de la historia comienza con la pregunta recién formulada: ¿Cómo han quedado los balances de esas entidades financieras tras el desplome de las cotizaciones? ¿A qué dígitos misteriosos corresponden las XX? Apuesto, ya que escribo sobre el tema, a que jamás nos enteraremos, nunca conoceremos esos datos. Y más aún temo que algunos gobiernos y reguladores viven en la misma duda. ¿Cómo si no entendemos la catarata de sorpresas en forma de medidas costosas e ininteligibles para los mercados reales? Las bolsas están viviendo un pánico sin precedentes, en parte por la crisis financiera y en gran parte por los sustos que provocan las medidas sin ton ni son, a vuela pluma, de los gobiernos (las de Europa son más sensatas y, quizá, eficaces).

Es lógico que el inversor se pregunte: ¿Todas estas medidas indican el fin de la civilización? ¿Por qué bajadas sorpresa de tipos de interés? ¿Por qué planes de rescate en la economía más fuerte y liberal? ¿También en Europa? ¿Por qué no nos enseñan los cadáveres para que los contemos de una vez y se acabe esta pesadilla? Esto último es lo que el mercado quiere, ¡ya está bien de ocultar información! ¡Ya está bien de permitir a los grandes accionistas y directivos que protejan su negocio a toda costa! ¡Ya está bien de esconderse detrás la quiebra del otro! Señores... ¡Den la cara! Y ustedes, administradores de pacotilla... ¡Oblíguenles! Muestren las cartas, veamos la dimensión de la crisis y caminemos hacia el futuro, aunque sea tullidos.

¡Basta de casinos! Aparquemos los laberintos financieros para criar dinero a costa del que pierde (siempre pierde alguien, casi siempre los corderos, hoy por hoy, hasta Buffet pierde, mientras sigue comprando como si nada, de acuerdo a su sabio librillo). No se trata tampoco de desconfiar de algunos productos, sino que estén atados y bien atados... No me digan que lo de las titulaciones de las subprime (inventado por tres tipos) se hizo bien... No me refiero a que se pueda perder dinero, faltaría más, sino a que no se cercaron suficientemente los riesgos de un activo mal evaluado y demasiado extendido... Nos olvidamos de la economía real.

Comento muchas veces que esta gran crisis global significa el fin de una civilización, no sé si en serio o en broma, yo creo que lo primero. Mientras tanto, pienso en todos aquellos que siguen buscando la oportunidad de ganar una pasta especulando en el intradía o con los futuros, en el casino de la bolsa (sí, con esa oscilación de +10 por ciento un día y –10 por ciento el siguiente... ¿De veras a alguien le tranquiliza la volatilidad?) y ojalá les dure mucho, síntoma de que el sistema respira. Lo que sí deseo es que se desvelen cuanto antes los dígitos que esconden las XX y los administradores pongan coto a los golpes de viento que hacen zozobrar el navío del sistema financiero global. Opino que este se hundirá y tocará reordenar las reglas del juego. Game over. Fin de una civilización. ¿O no?

Ahora me pongo cómodo y me dispongo a ver la siguiente película... Tengo mucho interés en conocer el papel de los nuevos actores del reparto: China y los países del petróleo. En la primera escena suena un: “Adiós, USA”. Antes, Europa y Estados Unidos (los Gobiernos) ha iniciado el camino de hacer público lo privado. Lástima que no sea posible intervenir en la ambición desordenada adornada de chulería.

Suscríbete a esta página!

ondacohete@gmail.com